domingo, 8 de abril de 2012

Cuento escatológico

Un cuento escatológico:

Pues he tenido una revelación, de esas que ocurren tanta tanto después de que la mayoría de la gente se fue de paseo con su almohada, la cual me mostró, en forma casi iluminaria, la manera en que NO me gustaría morir, o mejor dicho, la peor forma en que he encontrado que podría morir.
Sin embargo, para hacer más largo el cuento voy a contar toda la historia para que se entienda claramente porque dicha forma de morir, sería a mi parecer, al menos en este momento nirvanesco, la peor forma de morir.
Me encontraba yo pasadas la media noche, y decidí, tomando en cuenta que el resto de la gente se habían retirado a sus aposentos, visitar a mi amigo y enemigo eterno, el sanitario, e ir a parir una criatura  de caca.
Me senté sobre el retrete, el cual es de un material suave debido a que siempre tuve muchos problemas relacionados con el defecar (hasta el momento me cuesta ir al baño, y prefiero aguantarme un toque y asistir a esa cita de mierda cada dos días). Cerré bien la puerta, me aseguré que tuviera seguro, cerré la puerta de la ducha, tengo una gran temor de que me vaya a salir un alien de la ducha mientras estoy cagando y me mate, o peor aún, me rapte sin haberme permitido limpiarme; y empecé a alternar pujadas y profundos pensamientos existenciales.
Creo q al ir al baño a defecar, no se si será porque acostumbro a ir después de medianoche o por los gases productores de brotes psicóticos que salen "del retrete", aparecen múltiples y profundas reflexiones acerca del ser, mucha veces relacionadas con la mierda de vida que lleva uno (aunque eso será otro cuento), y la existencia aparece revelada ante mis ojos y mis narices.
Sin embargo, en esta ocasión la revelación que surgió fue tal, que se mantuvo conmigo luego de haber salido del baño, y me sigue acompañando hasta el momento.
Como pudieron notar, el cagar no es siempre para mi una actividad del todo gratificante, y en esa ocasión no fue la excepción, entre pujadas y reflexiones, la quietud del baño y el silencio reinante en toda la casa, me surgió, entre una de esas pujadas, un dolor en el pecho que no se bien porque a pareció, pero si se que fue la responsable de mostrarme como no me gustaría morir.
Al sentir dicha dolencia, surgió en mi mente la horrible imagen de que en ese momento fuera yo a tener un ataque al corazón, no tanto por morir en sí (lo cual ya es bastante temible) sino por morir en esas condiciones, en un cuarto maloliente y con el culo lleno de caca.
Se imaginan ustedes que es que encuentren sus cuerpos en esas condiciones, además del dictamen médico: Paro cardíaco a media cagada, eso se sería una verdadera cagada.
Visualizar mi muerte en esas condiciones fue suficiente para darme cuenta de que uno de mis grandes temores fuera que me encontraran muerto en media actividad escatológica, espero q solo sea un revelación y no una profecía de lo que me depara la vida.

Pd: En caso de que alguien haya llegado hasta aquí, por favor abstenerse de todo diagnóstico psicoanalítico acerca del desarrollo de la analidad en la construcción de mi personalidad.

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